La coherencia absoluta pertenece a otro mundo, no al de los humanos. Cuando se la exigimos a los demás o a nosotros mismos entramos en el ámbito de la patología disfrazada de virtud.
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lunes, 28 de julio de 2014
Enfermando de "coherencia".
Puede resultar extraño pero la verdad es que podemos llegar a "enfermar" de cualquier cosa, incluso de "coherencia". Hay pacientes que se sientes terriblemente abrumados con esta palabra... Y yo les digo que la coherencia a toda costa es algo que no encaja con la mayoría de las realidades que vivimos. Oscilamos sin cesar, empujados por las pasiones y los deseos, desviados por nuestros tormentos, arrastrados por las corrientes de nuestros instintos, reconfortados por nuestros éxitos para después ser devueltos al suelo por las desilusiones, exaltados por el amor, aniquilados por el rechazo... Y así hasta decir basta.
lunes, 26 de mayo de 2014
Gato encerrado
La ambivalencia, una de las características más denigradas por el sentido común, es en realidad una parte inevitable de nuestra forma de relacionarnos con nosotros mismos, con nuestros actos y con el mundo. Pretender suprimirla es como meter un gato en un saco: morderá, arañará y una vez libre no habrá quien lo maneje.
Pero también podemos optar por domesticarlo y hacernos sus amigos...
Pero también podemos optar por domesticarlo y hacernos sus amigos...
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